Día 5 – 7: Conociendo SaPa y alrededores

Que hacer en Sapa

Día 5

Nos vamos de Hanoi

Nos disponemos a dejar Hanoi sin saber si nuestra ruta nos volverá llevar a esta transitada y animada ciudad. En el fondo sabemos que es una ciudad para disfrutar un poco más a fondo, pero las ganas de empezar a descubrir rincones de Vietnam nos puede.

Nos levantamos y recogemos nuestros pocas pertenencias para coger nuestro bus a SaPa. Unos minutos pasados las 7 de la mañana (extrañamente puntual) nos recoge nuestro transporte en el lugar acordado.

Teníamos claro que, si íbamos a hacer traslados largos sería en bus, ya que la mayoría tienen los asientos reclinables a posición horizontal y un montón de espacio entre los asientos. Para viajes largos por los países del Sudeste Asiático siempre recomendamos que uses este tipo de transporte. Hay varias líneas de este tipo que te pueden llevar a SaPa. Nosotros nos decidimos al final por "Sapa Dragon Express"

Entra aquí para saber cómo llegar de Hanoi a Sapa

Sin embrago, nos quedamos de piedra cuando el autobús que llega a recogernos es prácticamente un bus de línea en el que no nos cabían ni las piernas entre los asientos. Después de varias paradas más y demasiados minutos de tensión, paramos al lado de otro autobús más grande. ¡Sólo era el traslado a nuestra limusina gigante! Es tal la calidad del transporte que nos hacen quitarnos las zapatillas para subir.

Teníamos por delante 6 horas de carretera, así que nos acomodamos y...a dormir. Hicimos dos paradas por el camino para ir al "happy room" como decía la guía y comprar algo para picar. Después de la última parada con 5 horas ya transitadas, el camino empieza a complicarse y empezamos a subir por curvas cerradas hacia la montaña.

El tráfico es más lento y nos parece mentira que pasen dos vehículos a la vez por esa estrecha carretera, pero el paisaje enseguida nos hace olvidar los posibles peligros.

Viajar a Vietnam
Vistas del valle

El verde empieza a multiplicarse y las laderas se convierten en terrazas de arrozales perfectamente trazadas en la montaña. Las vistas son impresionantes aunque conforme vamos subiendo el tiempo va empeorando y la niebla espesándose.

SaPa nos recibe vestida de otoño con una capa de nubes en movimiento pero constante y lluvias intermitentes. Bajamos del bus, estrenamos nuestros chubasqueros y nos disponemos a andar dirección a nuestro hotel.

Andamos unos metros bajo la lluvia y, como siempre, acaba haciendo acto de presencia el hambre. Paramos en un restaurante cuya dueña/cocinera/camarera sabía dos palabras de inglés y le señalamos los platos que queremos pedir. No sabría comunicarse con nosotros pero nos hizo unos noodles riquísimos.

La lluvia aprieta y, con la barriga llena y el corazón contento, pedimos un taxi que nos deja en 3 minutos en nuestra nueva casa de acogida.

Una vez instalados y un poco más abrigados descubrimos el centro de esta pequeña población de montaña, llena de tiendas con ropa especializada (de imitación) y cafeterías con encanto. Nos gusta el ambiente que se respira aquí y todavía no sabemos cuántos días estaremos de visita.

Viajar a Vietnam
Lago de Sapa

Antes de volver al hotel nos aborda una guía local y decidimos quedar con ella para hacer un trekking a la mañana siguiente. De hecho, cuando le decimos que sí nos regala una pulsera a cada uno y nos hace jurar con el meñique que no la dejaríamos plantada a pesar de los pronósticos de lluvia (en Vietnam las estrategias de marketing son muy convincentes).

Día 6

Trekking aventurero

Como siempre, nos levantamos con el tiempo justo y llegamos casi tarde a nuestra cita de las 9 con nuestra guía local, llamada Zi.

Cuando llegamos nos estaba esperando hablando con las demás locales y haciéndose fotos con varios turistas, sin ninguna prisa aparente.

Cuando llegues a SaPa te abordarán cantidad de mujeres locales de diferentes pueblos vestidas con sus ropas tradicionales. Si te ofrecen un trekking, serán ellas mismas las que te guíen y te intenten informar con su inglés básico sobre sus costumbres y curiosidades de su etnia. A nosotros nos gustó la opción porque fuimos solos con Zi, aunque el lenguaje limitó mucho nuestro intercambio cultural con ella y al final sólo nos mostraba el camino a seguir.

Empezamos nuestro recorrido desde el centro de SaPa hacia uno de los muchos pueblos que se encuentran dispersos entre las montañas de la provincia. Finalmente, a nuestro grupo se une otra mujer local de 67 años que subía la laderas embarradas en chanclas mejor que cualquier profesional. Casualmente, según nos dijo, se llamaba Zu.

Que hacer en Sapa
Vistas

No llevábamos ni media hora andando por asfalto, cuando nos metemos por un camino estrecho montaña a través y empezamos a ser conscientes de lo que iba a ser nuestra ruta de 5 horas. Resulta que por muy preparados que fuéramos, los caminos llenos de barro resbaladizo, los charcos y las cañas de bambú puestas a modo de puente sobre ríos improvisados, iban a hacer del día una odisea. En resumen, las vistas son impresionantes a pesar de las densas nubes blancas pero acabamos en el suelo un par de veces, con las zapatillas mojadas y manchados de barro hasta las cejas.

No bastante con eso, nos resulta increíble ver cómo nuestras dos guardaespaldas de no más de metro y medio, recorren el camino sin problema llevando en los pies únicamente chanclas de goma e incluso haciéndonos de soporte en más de una ocasión.

A pesar de los puntos de riesgo del sendero, la caminata vale la pena, y después de varias horas subiendo y bajando por lodazales y terrazas de arroz llegamos al pueblo para almorzar. Como era de esperar, el 90% de las casetas que vemos son restaurantes para los turistas que llegan cansados y/o mojados, hambrientos de arroz frito y en busca de un lugar de descanso. Entramos en el que nos indica Zi, ya que la comida entra en el precio de la excursión y esperamos nuestros platos. Mientras, vemos como las vendedoras (mujeres y niñas) intentan sacar el mejor partido a los recién llegados y nos cansamos de decir que "no queremos nada, gracias" a todas y cada una de ellas.

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Zu y sus chanclas

Hasta ahora el tiempo nos ha acompañado pero, nada más sentarnos empieza a llover.

Disfrutamos de la comida, del té y de las vistas, y proseguimos nuestro camino. Zi nos indica que ella se quedará en su pueblo (a media hora de donde estamos) y que nosotros debemos volver a SaPa por la carretera. Preguntamos cuánto tardaremos en volver para tener una referencia y nos indica que son aproximadamente 2 horas y media. Accedemos y decidimos emprender nuestro camino de vuelta por nuestra cuenta para no tener que pagar un taxi.

Pagamos a Zi 700.000 VND, nos hacemos una foto con ella, nos regala más pulseras, nos da su número de teléfono para que la recomendemos a los siguientes intrépidos que quieran conocer los alrededores de SaPa y nos despedimos de ella.

Trekking por Sapa
Nuestros noodles
Que hacer en Sapa
Zi comprando su cena

Andamos media hora bajo la lluvia por la carretera impracticable cuando empezamos a arrepentirnos de nuestra decisión. Sin embargo, como la suerte nos está acompañando en nuestros viajes, cuando menos lo esperamos una furgoneta con más turistas para y ofrece llevarnos (sin antes negociar un precio claro). Viendo el camino que recorremos habríamos tardado más de tres horas en volver, entre la lluvia, la niebla y las condiciones del camino.

De vuelta en el hotel, nos quitamos el barro y el frío de la lluvia de encima, y vamos a cenar.

Decidimos quedarnos un par de noches más de las previstas. SaPa tiene su encanto.

Día 7

Lluvia incansable

Nos levantamos y al abrir las cortinas comprobamos que el paisaje está mucho más despejado que los días anteriores. Podemos apreciar el paisaje montañoso y los arrozales que se extienden por el valle delante del hotel. Nos preparamos para salir a explorar los alrededores del pueblo por nuestra cuenta pero, al salir, la lluvia, que antes apenas se apreciaba, empieza a caer con más fuerza.

Llegamos a una cafetería para desayunar y entrar en calor, e intentamos seguir con nuestro plan del día, pero la lluvia acaba por calarnos hasta los huesos y decidimos volver al hotel a secarnos y entrar en calor.

La lluvia no da tregua en todo el día. No podemos/queremos salir por lo que aprovechamos para revisar fotografías y planificar las siguientes paradas de nuestra ruta.

A pesar de los pronósticos de lluvia, confirmamos en nuestro hotel que nos quedaremos una noche más de las previstas. Esperamos que mañana podamos acabar de ver los lugares de Sapa que queríamos.

Que hacer en Sapa
Un día gris en Sapa

 

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