Día 33 – 36: Hoi An (parte III)

Qué hacer en Danang
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Día 33

Trabajar y comer

Como podéis apreciar, Hoi An nos ha gustado bastante. Llevamos aquí una semana y todavía nos queda otra más, que aprovecharemos para avanzar con nuestros proyectos. Además, esperamos a unos amigos que están de viaje de novios por Vietnam y pasarán por la ciudad. ¡Más no podemos pedir de Hoi An! Bueno sí...que nos deje tener nuestro ansiado día de playa.

Hoy cumplimos 1 mes recorriendo Vietnam y no podemos celebrarlo mejor que trabajando (¡yupi!) para poder seguir viajando y descubriendo este increíble país (y muchos más).

Aparte de con trabajo duro, no podíamos celebrar de otra manera que probando otro rico plato, típico de la gastronomía de Hoi An. Así que, cuando cae el sol nos dirigimos al night market del centro y nos metemos en el laberinto de puestos de souvenirs y comida. Nunca podemos tener suficientes fotos para plasmar el ambiente y el movimiento de la ciudad.

Qué comer en Hoi An
Mi Quang

Qué hacer en Hoi An

 

Día 34

¿Conseguimos ir a la playa?

Ya os podéis hacer una idea de lo que voy a escribir a continuación: "hace un día estupendo para ir a la playa". Y la verdad es que lo hace. Ayer comprobamos la previsión del tiempo y el pronóstico eran lluvias durante todo el día. Pero nos asomamos por la ventana y lo único que vemos es cielo azul.

Una vez más, nos preparamos la mochila para dirigirnos a la playa y tener nuestro merecido día de arena y sol. Bajamos a la recepción y cuando estamos a punto de coger nuestras bicis, una de las jefas nos para. No habíamos caído que cumplimos una semana en el hotel y habíamos quedado en cambiarnos de habitación (se supone que estábamos ocupando una mejor que la que nos tocaba en un principio).

Así que, tenemos que esperar hasta las 12 del mediodía para dejar nuestra habitación vacía y ocupar la nueva cuando los huéspedes se vayan. ¡Mi gozo en un pozo! Estábamos tan cerca ya y el tiempo no hace más que burlarse de nosotros con sus cambios imprevisibles.

Nos toca quedarnos trabajando, viendo el sol brillar por la ventana.

A las 12:30 se oyen ruidos de movimiento; intuimos que ya están limpiando. Nadie nos ha avisado como nos dijeron que harían, por lo que bajo para confirmar que, efectivamente, podemos cambiarnos de habitación. ¡Por fin!

Apenas acabamos de dejar las cosas en nuestra nueva y reducida habitación, ponemos rumbo a la playa. Lo mejor es que hace más calor que nunca, así que cuando lleguemos después de 10 minutos de bici cuesta arriba iremos directos al agua.

A mitad de camino paramos al lado de los arrozales para hacer unas fotos. Los días anteriores que pasamos por la misma carretera, vimos un señor descansando encima de su búfalo y queríamos plasmar la estampa. Nos parece de lo más entrañable y curioso, así que, nos detenemos sacamos la cámara y el señor incluso posa para la foto. De momento se levanta y nos señala para que nos tomemos una foto encima de su búfalo también.

En nuestro interior sabemos cómo va a acabar la cosa.

Qué hacer en Hoi An

Qué hacer en Hoi An

Nos hacemos una foto cada uno, nos explica que su búfalo está descansando y (presuntamente) embarazada, y cuando le damos las gracias y nos disponemos a seguir nos pide dinero. No dejan pasar una oportunidad para sacarnos dinero. Nos reímos pero nos sentimos un poco decepcionados; parece que no podamos vivir nada auténtico de verdad si no es por medio de los billetes.

Igualmente, le damos poco menos de 1 € (de los 6 que nos pedía en un principio) y nos vamos.

La historia se nos acaba olvidando cuando llegamos a la playa. Esquivamos por tercera vez al chico que intenta hacernos aparcar en su restaurante, aparcamos en nuestra esquina "de siempre" y vamos directos al mar. Hay algo de oleaje pero la verdad es que no importa. El agua está limpia y el sol brilla.

En realidad nos hace falta poca cosa para ser felices, siempre y cuando estemos bien alimentados, claro.

Playas de Hoi An

Acabamos agotando nuestras fuerzas alquilando un par de tablas de bodyboard (como las de surf pero más ligeras y pequeñas), entrando y saliendo del agua, luchando contra las olas y quemando energía.

Es la hora de comer. Estudiamos varias cartas de los restaurantes de los alrededores y acabamos sentándonos en un restaurante "griego", que ofrece pitas rellenas (¡con queso feta y todo!) y platos típicos como el humus. No sabemos muy bien que esperar, pero resulta que todo está buenísimo y los platos contundentes son lo que necesitamos para reponer fuerzas.

Dónde comer en Hoi An
Comida griega en Vietnam

La tarde que queda pasa volando y, una vez de vuelta en el hotel, empieza a llover. Hoy la suerte está de nuestro lado.

Día 35

Lluvia

Al final el pronóstico coincide con la realidad y llueve casi todo el día.

A la hora de comer parece que para y nos da tiempo a llegar a un restaurante del centro. Justo llegamos a sentarnos cuando empieza a llover otra vez. Sin querer descubrimos uno de nuestros sitios favoritos de Hoi An.

Día 36

Turisteo por Danang City

Hacemos caso omiso a los pronósticos de lluvia y alquilamos una moto para conocer la ciudad de Danang por nuestra cuenta. Queremos aprovechar los días de más que estamos en Hoi An para conocer también sus alrededores.

Qué hacer en Danang
Mapa de Danang

Como gran ciudad que es, esperamos muchos puntos de interés, pero en realidad lo importante ya lo hemos visto (Marble Mountain y Son Tra). Así que, ponemos rumbo a Danang para conocer los sitios menos turísticos. Tardamos 40 minutos en llegar al centro, exactamente a las orillas del Han River, desde donde se pueden ver casi todos sus puentes. A cada cual más pintoresco.

Qué ver en Danang
Tran Thi Ly Bridge

Hacemos nuestra primera parada oficial en Love Bridge, que en realidad es una pasarela que no lleva a ninguna parte.

Está decorado con corazones (qué original) y adornado por miles y miles de candados que han ido colocándose a manos de los enamorados de turno. De hecho hay una parte en la que no cabe ninguno más y donde apenas se puede ver a través de la barandilla, que sirve de expositor improvisado de las demostraciones (no sabemos si reales o no) de amor.

Nos cruzamos con dos personas más en el tiempo que estamos allí, pero en la entrada sigue habiendo puestos donde venden los candados e incluso graban los nombres que quieras en ellos.

Si vas a visitar una plataforma artificial adornada con corazones de plástico en cuya entrada venden candados con forma de corazón; ¿cómo no te van a entrar de repente unas ganas locas de demostrar tu amor al prójimo? (si es que has ido acompañad@). Los humanos somos así de simples.

Intuimos que las vistas y el ambiente son mucho más románticos al atardecer o por la noche, con las luces de la ciudad y los puentes encendidas.

Qué hacer en Danang
Qué hacer en Danang

Lo mejor de nuestra primera visita son sin duda las vistas de Dragon Bridge; un puentes decorado con un dragón amarillo que parece recorrer la estructura de punta a punta. Visto lo que teníamos que ver, conseguimos tomarnos un café buenísimo en una cafetería coreana (preguntamos a los dueños de dónde son), en la que el aire acondicionado nos da un respiro del bochorno de la calle.

Qué hacer en Danang

Proseguimos nuestra ruta improvisada y decidimos cruzar el puente del dragón para adentrarnos un poco más en la ciudad. El tráfico es cuanto menos denso y loco, aunque ya nos hemos acostumbrado a circular y parecer uno más en el río de motos.

Llegamos al otro lado de la ciudad y paramos en un templo budista llamado Phap Lam. No tenemos muchas referencias, pero hemos visto alguna foto y creemos que vale la pena acercarnos.

Aparcamos en una esquina del cruce, conseguimos cruzar la calle y esquivar mesitas y taburetes, y llegamos a la puerta del recinto. No parece para nada un lugar turístico pero al final del callejón divisamos un enorme buda blanco sentado en un jardín, rodado de árboles.

Decidimos echarle cara y pasar entre los locales que se nos quedan mirando, preguntándose que narices hacemos allí. Entramos al recinto y parece que nadie repara en nuestra presencia. Hay unas cuantas personas trabajando y otras descansando. Nadie nos dice nada.

El recinto está presidido por un templo, a cuya derecha se encuentra el buda blanco que habíamos visto desde la calle. Hacemos fotos, paseamos por el jardín bien cuidado y descubrimos unas cuantas estatuas más. Un sonriente y rechoncho buda dorado está sentado bajo un árbol, custodiado por una altísima figura de Lady Buda, que espera paciente alguna ofrenda o visita.

La estampa es preciosa y lo mejor es que no hay nadie más que nosotros para admirarla.

Templo budista Danang

Qué hacer en Danang
Budas Phap Lam Danang

Seguimos con la improvisación y decidimos llegar hasta el final norte de la ciudad para volver cruzando por el último puente que sobrepasa el río. El puente Thuan Phuoc es una enorme construcción de cemento que se eleva casi por encima del resto de la ciudad y parece imitar el Golden Gate de San Francisco. Apenas hay tráfico en este punto tan alejado del centro.

Qué hacer en Danang

Volvemos dirección a Hoi An, bordeando el río y hacemos una última parada en la Catedral de Danang.

Según la ubicación que nos da Google Maps deberíamos de haberla visto cerca del templo budista. Pero no vimos rastro de ninguna Catedral. Cuando ponemos rumbo al falso Golden Gate, vemos la construcción de color salmón al otro lado del río. ¡Internet no lo sabe todo (todavía)!

El caso es que localizamos la catedral desde la otra orilla y paramos para verla una vez cruzamos el río. El edificio contrasta entre los grandes rascacielos y hoteles del centro, y nos resulta imposible fotografiarlo sin alguna construcción de fondo. Aunque no seamos muy aficionados a las iglesias, nos impresiona su arquitectura gótica y su campanario.

Qué hacer en Danang

Satisfecho nuestro hambre de "turisteo", ponemos rumbo a Hoi An. Antes de llegar a nuestra ciudad de acogida, aprovechamos para ver una de las playas más alejadas de nuestro hotel y para comer.

Para acabar de confirmar nuestra lucha con el clima vietnamita, no sólo no ha llovido ni gota, si no que el sol ha lucido de tal manera que me he quemado como nunca al ir de copiloto en la moto.

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