Día 30 – 32: Hoi An (parte II)

Excursión Hoi An

Día 30

Trabajo y relax

No hemos sido conscientes de lo cansados que estábamos hasta que hemos parado durante unos días en Hoi An.

Aunque no tengamos billete de vuelta y viajamos sin prisa, estos primeros 30 días han sido super intensos y nuestros cuerpos lo han notado. Por eso, cuando llegamos decidimos parar una semana en Hoi An; porque es una ciudad preciosa con mucha vida y estamos cómodos para trabajar.

Hoy ha sido uno de los días que hemos aprovechado para hacer rutina y avanzar con nuestros proyectos. Esto no quita que al anochecer nos paseemos por Old Quarter como los demás turistas y hagamos como que nunca hemos visto sus luces y farolillos. No nos podemos cansar del ambiente especial que reina en el laberinto de callejones.

Día 31

Excursión basura

Ayer estuvimos dándole vueltas y haciendo cálculos para ver si nos salía más rentable visitar las ruinas de My Son por nuestra cuenta o con una excursión que nos ofrecieron en el hotel. Tras hacer números, decidimos pasar del alquiler de moto y contratar la visita en grupo. Hoy descubrimos que la decisión fue un error.

Para poneros en situación: las ruinas de My Son se encuentran a 50 km del centro de Hoi An. Los edificios tienen la misma estética que los de Angkor Wat en Camboya, solo que hay un número bastante más reducido de construcciones que quedan en pie después de la guerra de Vietnam.

Así, sin saber lo que nos espera, bajamos a desayunar para estar puntualmente a las 8 de la mañana en la recepción como nos habían indicado. Al final nos recogen a las 8:30 en un gigantesco bus a medio llenar de turistas. Seguimos dando vueltas por la ciudad, recogiendo a más compañeros de viaje hasta que no queda ningún asiento libre.

Somos alrededor de 40 personas enlatados en los estrechos asientos. Nos queda casi 1 hora de camino hasta el parque. Ya empezamos a arrepentirnos.

Llegamos y nos dan 10 minutos para tomar un café e ir al baño. Va a ser la primera y única vez que esperemos a todo el grupo antes de seguir nuestro camino.

Qué hacer en Hoi An
Nuestro guía

Como borregos entramos al pequeño museo de la entrada y por fin nos dirigimos a conocer las ruinas. Unos metros más adelante esperan unos carritos eléctricos para ahorrarnos los 2 km que nos separan del comienzo del sendero.

Tenemos 1 hora y media para descubrir estas antiquísimas construcciones. Hacemos la primera parada con el grupo para escuchar la parte de historia que nuestro guía relata y decidimos separarnos para aprovechar a hacer fotos entre un grupo de turistas y otro.

Hay que decir que el entorno y las ruinas son impresionantes, aunque suponemos que sólo son un minúsculo aperitivo de lo que veremos en Camboya. El verde de la vegetación, que ya empieza a cubrir los muros y escombros, contrasta con el color teja de los templos.

Vemos los 4 puntos de interés y esperamos al resto del grupo para acabar el recorrido circular con ellos y volver a nuestro transporte. Antes, volvemos a parar para consumir y utilizar los aseos, esta vez en otro parador, para que todos ganen algo de la avalancha de extranjeros.

Excursión Hoi An
El grupo invasor

Qué hacer en Hoi An

Qué hacer en Hoi An
Las ruinas en cuestión

Pero nuestra "fantástica" excursión no acaba aquí. Subimos al bus para dirigirnos al río y acabar nuestro tour en barco. Tras otros 45 minutos de recorrido nos bajamos en el embarcadero de un pueblo y nos agolpamos en el muelle. El grupo se ha duplicado; nos hemos juntado con la mitad de otra excursión y parece improbable que vayamos a tener sitio todos en la embarcación.

Conseguimos entrar y sentarnos. En las mesas nos esperan platos de plástico con un puñado de arroz blanco y verdura hervida y descolorida, que parece habernos estado esperando desde ayer. ¡Menos mal que la excursión nos incluye almuerzo! (Pensamos ayer).

Qué hacer en Hoi An
Los vegetales zombies

Tenemos demasiado hambre para hacer ascos y acabamos con la pequeña porción en menos de 5 minutos. Hasta aquí la parte más emocionante de nuestro recorrido en este barco.

Los paisajes son de lo menos atractivo que hemos visto en Vietnam hasta ahora y el trayecto se nos hace eterno. Después de casi 50 minutos llegamos a Hoi An, pero la excursión finaliza en el casco antiguo de la ciudad, por lo que nos toca volver andando a nuestro hotel. Por lo menos nos podemos olvidar del enorme grupo de turistas y nos compramos un helado para celebrar que esta aventura tan "completa" ha finalizado.

Lo bueno es que siempre acabamos riéndonos y aprendiendo de estas situaciones.

Día 32

Playa y...lluvia

El día promete; parece que el viento de estos días ha pasado, el sol brilla y hay alguna nube pasajera, por lo que decidimos darle otra oportunidad a la playa.

Desayunamos Banh My acompañado de café vietnamita, a cuyo sabor todavía no nos hemos acostumbrado del todo pero resulta ser de lo más barato.

Qué hacer en Hoi An
Un puesto de Banh My y el café vietnamita

Dejamos nuestra bolsa de ropa en la lavandería (por 4ª vez en nuestro viaje), nos embadurnamos de crema solar, elegimos las bicis menos destartaladas de las que quedan y ponemos rumbo a la playa. A mitad de camino empieza a chispear. Debatimos sobre qué hacer y seguimos.

Una vez llegamos parece que para de llover y nos situamos en la arena, haciendo oídos sordos a la señora que nos quiere alquilar una de las mil hamacas. ¡El agua está perfecta! Desde que estamos en Hoi An no habíamos visto el mar tan tranquilo. Llegamos a meternos hasta las rodillas cuando vuelve a empezar a llover, esta vez con más fuerza. El tiempo está jugando con nuestros sentimientos.

Desistimos, principalmente para que no se mojen todas nuestras cosas y esperamos debajo de una palmera como dos perros mojados sin casa. Viendo que no para y que se acerca la hora de comer y todavía no hemos hecho nada de provecho hoy, cogemos nuestras bicis y volvemos al hotel. Por supuesto acabamos completamente mojados. Es todo lo que se va a mojar nuestro bañador hoy.

Qué hacer en Hoi An
Nuestras compañeras oxidadas

Nuestro consuelo es que todavía nos queda otra semana en Hoi An. Algún día conseguiremos disfrutar de su playa y no sólo de su casco antiguo y su gastronomía (que no es poco).

Qué hacer en Hoi An
Comida callejera de Hoi An
Qué hacer en Hoi An
Más farolillos
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