Que hacer en HaLong

Día 13

Recorrido por la bahía en barco

No sabíamos si el tiempo nos iba a acompañar para nuestra excursión a HaLong Bay. Las previsiones estos días no habían hecho más que fallar.

Desayunamos y comprobamos que se prevé un día soleado como ningún otro. ¡Bien!

De camino a la agencia, desde donde nos recogen, devolvemos nuestra moto de alquiler. Llegamos a nuestro punto de partida en la avenida del puerto y esperamos 10 minutos junto a 15 personas más.

Nosotros contratamos esta excursión con una agencia llamada Cat Ba Local. Pero en el caso de que quieras realizar este tour te recomendamos preguntar en varias oficinas antes de contratar, ya que los precios varían bastante. Pagamos 450.000 VND por persona (unos 18€)

Nuestra experiencia en este caso fue buena; no eramos un grupo grande y el guía se esforzó bastante en contentar a todo el mundo con su nivel de inglés aceptable (para lo que nos estamos encontrando).

A las 8:00 en punto nos recoge un pequeño bus que nos lleva al puerto de Cai Beo; a 5 minutos del centro del pueblo. Montamos en nuestro barco y nos situamos en la parte interior para recibir instrucciones sobre las visitas y actividades que incluiría la excursión a HaLong:

  • Navegar para ver los pueblos flotantes de pescadores que emergen en la bahía
  • Atravesar Lan Ha Bay
  • 1 hora y media de Kayak para ver cuevas y lagos formados entre los atolones
  • Comida en el barco
  • Hora de baño y/o relax
  • Atravesar Ha Long Bay y vistas de la ciudad desde el mar
  • 1 hora de Kayak para visitar playas
  • Vuelta a casa

Acabada la explicación subimos a la cubierta del barco, acondicionada con césped artificial y alguna que otra tumbona. Tenemos suerte y tomamos la de las mejores vistas.

Empezamos a adentrarnos en el pueblo flotante y nos quedamos embobados con esta forma de vida que, en nuestro sistema impuesto, es prácticamente imposible. Pequeñas casas flotantes rodeadas de plataformas y sus propias granjas de peces. En casi todas las aglomeraciones hay perros corriendo por los tablones y pasarelas improvisadas.

Aquí nos damos cuenta de por qué las orillas de las playas y el mar están llenas de Porexpán. En estos tipos de "construcciones" se utilizan bloques de este material para mantener las estructuras de las granjas y las casas a flote.

Hay algunos casos en los que estos bloques están envueltos en plástico y no se deshacen, pero en la mayoría de las casas que vimos el Porexpán se encuentra al descubierto, erosionándose poco a poco con el movimiento del mar, ensuciando los paisajes increíbles de esta isla.

Por contradictorio que parezca, hay que sumarle que es una población muy poco concienciada/educada en el medio ambiente. Gran cantidad de la basura (entre ella los bloques inservibles de Porexpán) que producen va a parar al mar.

Excursión HaLong Bay

Pueblo flotante

Excursión HaLong Bay

Pasamos inadvertidos entre las calles acuáticas y el quehacer de sus habitantes. Algunos saludan; algunos se quedan mirando con recelo. Notamos que no a todo el mundo le agrada la presencia del turista.

Ajenos al resto del mundo, disfrutamos de los rayos del sol y de los escenarios perfectos que van pasando delante de nuestros ojos. La luz de la mañana es especial y da todavía más encanto al recorrido.

Después de navegar 1 hora y media aproximadamente entre casas flotantes y formaciones rocosas insólitas, paramos para cambiar de embarcación. Toca despertar para hacer algo de ejercicio.

Montamos en nuestro Kayak doble a la espera del resto del grupo y seguimos a nuestro guía hacia las cuevas y pasadizos formados entre los atolones. Las cuevas atraviesan las gigantes rocas y dan un momento de respiro a la sombra.

Pasamos por la última cueva que nos lleva a una especie de laguna interna, atrapada entre los atolones, en la que la vegetación llega hasta el agua y sólo se oye el rumor lejano del mar y los pájaros. Tras varios minutos disfrutando de la paz, un grupo de monos se pasean por encima de la salida de la cueva y se dejan ver entre los árboles sin prestar atención a los invasores que les observan.

Nos estamos dejando llevar por el paisaje y el agua en calma cuando a una chica de nuestro grupo se le cae el móvil del Kayak directo a la laguna. Los monos pasan a un segundo plano y varios voluntarios se lanzan en busca del dispositivo (imprescindible y totalmente necesario en una laguna en medio de HaLong Bay). Lo recuperan no sabemos cómo del agua turbia, apagado y fuera de cobertura, como debería de haber estado desde un principio.

Excursión HaLong Bay

Excursión HaLong Bay

Volvemos al barco. Sin darnos cuenta, el hambre ha hecho acto de presencia. Por suerte, la mesa ya está puesta.

Nos ofrecen un almuerzo completo de: arroz, tofu en salsa, patatas, pescado rebozado, rollitos de primavera, ensalada y piña. Todo riquísimo.

Comemos tanto como el cuerpo nos pide y aún queda comida en la mesa.

Excursión HaLong Bay
Nuestro festín

El grupo está formado principalmente por franceses y, por raro que nos parece, somos los únicos de habla hispana (aparte del guía que nos intenta conquistar con un: Hola. ¿cómo te llamas?), por lo que nuestra sobremesa dura lo justo.

Nos retiramos a la cubierta, saltamos al agua y nos secamos en nuestras tumbonas. Tenemos 1 hora por delante y nos quedamos durmiendo con el calor del sol.

Nos despierta nuestro guía para anunciarnos que volvemos a los Kayaks, esta vez para ver alguna playa que la marea baja deja a la vista entre las gigantes rocas. El recorrido es más corto por suerte.

Encallamos nuestras embarcaciones en la primera playa y vamos andando por el agua a la siguiente. Ni las veríamos si no fuera por la marea baja.

Somos los únicos en esa parte de la bahía. Seguimos el recorrido para visitar otra laguna y acabamos en una playa más grande, donde ya se está ocultando el sol. Tenemos tiempo para hacer snorkel pero la visibilidad es muy mala y pasamos nuestro último rato haciendo fotos y recorriendo la orilla en busca de alguna concha extravagante.

Excursión HaLong Bay

Excursión HaLong Bay

Son las 16:30 y volvemos a nuestro barco. Nos cambiamos y nos quitamos el bañador mojado. La luz del sol va desapareciendo y la temperatura en la cubierta del barco desciende. A nuestras espaldas dejamos la silueta costera de HaLong City.

Llegamos de vuelta al pueblo justo para ver atardecer en la bahía, esta vez, desde tierra firme. Estamos agotados pero felices de haber podido ver lo que hemos visto.

Que hacer en Cat Ba

 

Si estás viendo (o imaginando) el atardecer en alguna parte del mundo, te dejamos una canción para ambientarte el momento:

 

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